Tirar la piedra y esconder la mano.
Me importa un bledo.
En pedregal no siembres cereal.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Mas fácil que pelar mandarina.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
A la vejez aladares de pez.
La casa caída, el corral agrandado.
Moda y fortuna presto se mudan.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Quien la haga que la pague.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Buena compañía, Dios y Santa María.
Muerte deseada, vida prolongada.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
La zorra se conoce por la cola.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Para el pan ralo, no hay año malo.
Las paredes oyen.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Fruto vedado el más deseado.
Juntos pero no revueltos.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Palabra suave llegar al alma sabe.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
La Luna no es pan de horno
El uso hace al maestro.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Entre pitos y flautas.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Una van de cal y otra van de arena.
Haber de todo, como en botica.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.