Por la víspera se conocen las fiestas.
No apruebes hasta que pruebes.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Salud y fuerza en el canuto.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Jodido pero contento.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Pronto y bien no hay quien.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Más vale bueno que mucho.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Para baina de oro, cuchillo de plomo.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Pase mayo, y pase pardo.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Ponerse la tapa en la cabeza
Pueblo chiquito, campana grande.
La belleza entra por la boca.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Callado mata conejo.
Conejo que bien corre, no lo asan.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
A otro perro con ese hueso.
Mucho ojo, que la vista erro.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
No se puede servir a dos señores.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Poca hiel hace amarga mucha miel.