Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
No apruebes hasta que pruebes.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Salud y fuerza en el canuto.
Detrás de la leche nada eches.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Jodido pero contento.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Pronto y bien no hay quien.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Más vale bueno que mucho.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Para baina de oro, cuchillo de plomo.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Pase mayo, y pase pardo.
Pueblo chiquito, campana grande.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
La belleza entra por la boca.
Ponerse la tapa en la cabeza
Quien tiene madre, muérasele tarde.
A otro perro con ese hueso.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Callado mata conejo.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Mucho ojo, que la vista erro.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
No se puede servir a dos señores.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.