Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
La pisada del amo, el mejor abono.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Padecer cochura por hermosura.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Buen trago, que el difunto no vuelve.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
La curiosidad mató al gato.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
No saber de la misa la media.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Voy a ir hacer un mandado.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Está mal pelado el chancho.
Estar como un gallo en paté.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Detrás de la leche nada eches.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.