Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
A perro viejo no cuz cuz.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Ni para carga ni para silla.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Susto meado mejor que sangrado.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Un juego de cartas se juega con dinero
En buena casa, mal inquilino.
A tres azadonadas, sacar agua.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Baila más que un trompo.
Nadie se meta donde no le llaman.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Burla pesada, en veras acaba.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Antes de que acabes, no te alabes.
Por la muestra se conoce el paño.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Quien nada pide, nada recibe.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Hacer mangas y capirotes.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Agua vertida, mujer parida.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
De suerte contentos, uno de cientos.
Buena barba, de todos es honrada.