No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Más vale oler a asno que a muerto.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Son cáscaras del mismo palo.
El placer es víspera del pesar.
Más haces callando que gritando.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Entre más apuro menos prisa.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Tiene más vida que un gato.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Lo raro es caro.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Gato con guantes no caza ratones.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
El que araña y muerde, poco puede.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Casa sin madre, río sin cauce.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
El gañán y el gallo, de un año.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.