Meter aguja y sacar reja.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Leerle a uno la cartilla.
Hay que poner tierra de por medio.
Al buen día, métele en casa.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Jugar bien sus cartas.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
La sugestión obra.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
No te alabes antes de que acabes.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Leer entre renglones.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Un buen plan al que se llega pronto y se aplica vigorosamente es mejor que un plan perfecto al que se llega tarde y se ejecuta mal.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Escatimar y dar a putas.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Mediado enero, mete obrero.
Uno solo puede empezar a bailar cuando se toca el tambor coreano.
Jugar a dos barajas.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Borrón y cuenta nueva.
Detenerse después de probar un poco algo.
Antes di que digan.
Llevar agua al mar.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
A cama chica, echarse en medio.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Hacérsele a uno el campo orégano.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
El que da primero da dos veces.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Más vale tarde que nunca.