Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Para aprender a caminar, primero hay que gatear.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Hay que hacer de tripas corazones.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Llevar bien puestos los calzones.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Hasta arrancar un ajo cuesta su trabajo.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Hablar con el corazón en la mano.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Salmón de enero, para mí el primero.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Atender y entender para aprender.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Hay que dar el todo por el todo.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Ponerse la tapa en la cabeza
Gallina que canta, de poner viene.
Quien hace, aplace.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Para bien hablar, antes bien pensar.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
La ruina comienza por la cocina.
Probando es como se guisa.
Poco a poco llegaremos antes.
Mal es acabarse el bien.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Oye primero y habla postrero.
Querer sanar es media salud.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El que venga atrás que arree.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Hacer mangas y capirotes.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Quien se quemare, que sople.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.