Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Los cascos salen a la botija.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
La necesidad hace maestros.
No vale un ardite.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Estás entre la espada y la pared.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Las paredes oyen.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Lo barato cuesta caro
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
A las obras me remito.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Tener el juego trancado.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Molino cerrado, contento el asno.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Nada hay nuevo bajo el sol.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
El tiempo todo lo cura
Gente de montaña, gente de maña.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
A quién le dan pan, que llore.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.