Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Navarro, ni de barro
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Hablar a calzón "quitao".
Marido, comprad vino; que no lino.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Lo que se hace de noche sale de día.
Freídle un huevo, que dos merece.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Presto se va el cordero como el carnero.
Agua es calentada, más presto es resfriada.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
De boca para fuera.
No habiendo lomo, de todo como.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
A malos ratos, buenos tragos.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Estoy como gallo en corral ajeno
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Escoba nueva, barre bien.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
Hablar con lengua de plata.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.