Eso pasa en las mejores familias.
Puta en ventana, mala mañana.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Más ordinario que una monja en guayos.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Una copa a las once, son once a la una.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
La Luna no es pan de horno
Al pobre el sol se lo come.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Puta y chata, con lo segundo basta.
La mejor leña está donde no entra el carro.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Boca abierta, dientes de oro.
Al potro y al niño, con cariño.
Por mucho pan nunca es mal año.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Vino y mujer, te ponen al revés.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Por los ojos entran los antojos.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Buena cara dice buen alma.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.