Ir del coro al caño y del caño al coro.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Hacer del san benito gala.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
El que come y canta loco se levanta.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Está oscuro debajo de la lámpara
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
A cada puerta, su dueña.
El maestro sabe lo que hace.
El sueño quita el hambre.
El relajo es dulce después del trabajo.
Hablar a tontas y a locas.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Cague la espina quien se comió la sardina.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
No busques pan en la cama del can.
Más verga que el Trica programando.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Hazte la fama y échate a la cama.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Negocios de puercos, puerco negocio.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
A viña vieja, amo nuevo.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.