O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Dinero de canto, se va rodando.
Alli se puede comer por una peseta.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Madre ardida hace la hija tollida.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Es como el basurero que quema por debajo.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Por do salta la cabra salta la que mama.
El que mucho come, poco adelgaza.
La buena hija dos veces viene a casa.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Abrojos, abren ojos.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Hijo casado, vecino airado.
Tendrán que pasar hambre en la época fría los que no trabajen en la caliente.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
El hambre es una fea bestia
No gastés pólvora en chimancos.
Empieza la tarea y luego termínala.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Amistades y tejas, las más viejas.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Mal mascado y bien remojado.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Entra, bebe, paga y vete.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.