Ira de hermanos, ira de diablos.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Caminar sobre seguro.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
La mano que no puedes morder, bésala.
Atáscate, que hay lodo.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Las novedades son la sal de la vida.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Obra hecha, dinero espera.
Por San Andrés, corderillos tres.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Todas las horas hieren. La última mata.
Al niño que llora le dan pecho.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Para los Santos, nieves en los cantos.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Pecado callado, medio perdonado.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Dar es corazón, pedir es dolor
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Un indio menos, una tortilla mas.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Quien no tiene quiere más.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
No hables por boca ajena.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
A buena suela, mala pieza.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
A tu casa venga quien te eche de ella.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Y vuelta la burra al trigo.
A fuerza de varón, espada de gorrión.