Las cosas lo que parecen.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Cual el tiempo, tal el tiento.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Dos cabezas piensan más que una.
De pies a cabeza.
Favores harás, y te arrepentirás.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Cuerpo sano, mente sana.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Quien busca, halla.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Se llena antes el ojo que el papo.
Cuatro ojos ven más que dos.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Dinero de canto, se va rodando.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
El borriquito delante, para que no se espante.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Donde aprietan, no chorrea.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Irse con la soga entre los cachos.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Cargos son cargas.
Barba roja, mucho viento porta.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Ama profunda y apasionadamente.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
El que necesita, te visita.