Cuanto más amistad, más claridad.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Te casaste, te entera.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Manos blancas no ofenden.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Esquílalas pero no las desuelles
Gallina que no come, no pone.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Claridad, y no en el caldo.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Al loco y al aire, darles calle.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Si no es gato, es gata.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
La ocasión llega, llama y no espera.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Hechos son amores y no buenas razones.
Salvarse por los pelos.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Boca de verdades, cien enemistades.
A gran seca, gran mojada.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Domingo sucio, semana puerca.