Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Casa compuesta, caja en la puerta.
De bajada todos los santos ayudan
Los enamorados, no ven a los lados.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
No jales que descobijas.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Vísteme despacio que tengo prisa.
La belleza está en los ojos de quien mira.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Quien tiene tienda que la atienda.
Amigos pobres, amigos olvidados
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
La suerte la pintan calva.
Casa oscura, candela cuesta.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Febrerillo, mes loquillo.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Ávila, santos y cantos.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
A la fortuna, por los cuernos.
El sexo nos hace perder la cabeza
Que no me busquen porque me encuentran.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.