Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Es de sabios cambiar de mujer.
Fía mucho, más no a muchos.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
O la bebes o la derramas.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Mujer ventana, poco costura.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Reyes y mujeres no agradecen.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
La mujer que de día calla por la noche manda.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Compuesta, no hay mujer fea.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Más vale bien amigada que mal casada.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.