Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Oír campanas y no saber dónde.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Caminito comenzado, es medio andado.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Badajo alto, campana rota.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Alábate pato que mañana te mato.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Cada pardal a su espigal.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Daño merecido, no agravia.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.