El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Ir a amarrar el zorro.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Hacer una cosa en un avemaría.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Cantando se van las penas.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Carta echada, no puede ser retirada.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Tras el vicio viene el lamento.
Ponerle el cascabel al gato.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
A caracoles picantes, vino abundante.
Volverse la albarda a la barriga.