El cobarde vive, el valiente muere.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
Tirar la casa por la ventana.
Hacer de un camino, dos mandados.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Más duro que rulo de estatua.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Cada casa es un caso.
Hija que casas, casa que abrasa.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
A gran calva, gran pedrada.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Aire colado, a muchos ha matado.
La muerte todo lo ataja.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Boca ancha, corazón estrecho.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Como vives, juzgas.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
El cerdo siempre busca el fango.
Estoy como gallo en corral ajeno
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Gente parada, malos pensamientos.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Carne puta no envejece.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Quitada la causa se quita el pecado.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Del que jura, teme la impostura.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Asno con hambre, cardos come.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Más doblado que carpa de camión.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.