Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
Lo que por agua viene por agua se va.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Componte para el marido y no para el amigo.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
La palabra emitida no puede recogerse.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
A cada cajón, su aldabón.
Alza en lodo y siembra en polvo.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El tiempo lo arregla todo
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Mejor prevenir que lamentar.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
El que tiene lengua a Roma va.
Si las paredes hablaran.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
La morena, de azul llena.
El que tiene capa, escapa.