Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.
Del mal, el menos.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Te casaste, la cagaste.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Dos no riñen si uno no quiere.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Al endeble todos se le atreven.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Dos no discuten si uno no quiere.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Promete poco y haz mucho.
Sacar la brasa con la mano del gato.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Moza dominguera no quiere lunes.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Un hombre puede lo que sabe
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Julio, siega y pon tres cubos.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
El primer paso es el que cuesta.
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Juego y bebida, casa perdida.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Abril, deja las viñas dormir.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Me dejó como la guayabera.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.