En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Por un clavo se pierde una herradura.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
A braga rota, compañón sano.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
El que apura su vida, apura su muerte.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Mala olla y buen testamento.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Llegar al humo de las velas.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Según sea el paño, hazte el sayo.
El que adelante no mira, atrás se queda.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Un juego de cartas se juega con dinero
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Quien come aprisa, come mal.
A cada ollaza su coberteraza.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Araña de día, carta o alegría.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.