Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Nadie envejece a la mesa.
Al roble no le dobles.
Comer en bodegón y joder en putería.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Es más fácil, decir que hacer.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Estás entre la espada y la pared.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Mujer al volante, peligro constante.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Dar el consejo y el vencejo.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Pan casero, de ese quiero.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Jugar y perder bien puede suceder.
Este batea y corre para tercera.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Hablar a tiempo requiere tiento.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Pan ajeno, caro cuesta.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Bien o mal, casado nos han.