Al cobre y al estaño, mucho paño.
Tiempos pasados fueron mejores.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
De boca para fuera.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Va para atrás como el cangrejo.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Lavarse las manos, como Pilatos.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
la ropa son alas.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Juego mayor quita menor.
Hablar hasta por los codos.
Hacer callar es saber mandar.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
El que está a las duras, está a las maduras.
Haz favores y harás traidores.
A cada paje, su ropaje.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Mal huye quien a casa torna.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
A la par es negar y tarde dar.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
A días claros, oscuros nublados.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Dame venta y te daré cuenta.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.