El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Eso es regar fuera del tiesto.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Alcanza, quien no cansa.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Sarna con gusto no pica.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Cada uno habla como quien es.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
A cualquier cosa llaman rosa.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Menos pregunta Dios y más perdona.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Can que mucho lame, saca sangre.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Con agua pasada, no muele el molino.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Quien ríe y canta su mal espanta
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
La barca pasa, la orilla queda
La costumbre vence a la ley.