Eso es regar fuera del tiesto.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Alcanza, quien no cansa.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Sarna con gusto no pica.
Más son los amenazados que los acuchillados.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
A cualquier cosa llaman rosa.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Cada uno habla como quien es.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Reunión de pastores, oveja muerta.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Can que mucho lame, saca sangre.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
La costumbre vence a la ley.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Una buena campana se siente de lejos.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Quien ríe y canta su mal espanta
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Con agua pasada, no muele el molino.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.