A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Al que le pique, que se rasque.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
El que evita la tentación, evita el pecado.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Dame venta y te daré cuenta.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Madre dispuesta, hija vaga.
Vereda no cría hierba.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Quien madruga ojeras tiene.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Agárrate, que hay curvas.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
De día no veo y de noche me espulgo.
No hay que conejear sin perros.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
A buen bocado, buen grito.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.