Cuenta y razón conserva amistad.
No te vallas a morder la lengua.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Casado, pero no capado.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
De todos modos, Juan te llamas.
Un espejo no sabe ser embustero.
Mallorquina, puta fina
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Alegrías secretas, candela muerta.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
El que ríe el último, ríe mejor.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Para un madrugador, uno que no duerma.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Buen podador, buen viñador.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Quien no arrisca, no aprisca.
Paga adelantada, paga viciada.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
No saber ni torta.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
No hagas bien sin mirar a quien.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
No hay bestia que no brame en su guarida.
El que no mira, suspira.