A bloque, la casa en roque.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Obras vea yo; palabras, no.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Más vale que sobre que no que falte.
No hagas mal y no habrás miedo.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Atrás viene quien las endereza.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Escucha el viento... que inspira
Maestro de atar escobas.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Nobleza obliga.
Lección dormida, lección aprendida.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Hijos casados, duelos doblados.
Ganar, poco vale sin guardar.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Calva buena, luna llena.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
A medida del santo son las cortinas.
Con los descuidados, medran los abogados.
De cuentos suele irse a chismes.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Barriga lisa no necesita camisa.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Casa sin madre, río sin cauce.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.