Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Cierre la boca y comience abrir la bolsa.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Hacer de una pulga un elefante.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Novia sin cepas, novio con quejas.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Ládreme el perro y no me muerda.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Estrenar casas y domar potros, otros.
A la fuerza ahorcan.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Escribir despacio y con buena letra.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Ponerse la tapa en la cabeza
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Las aguas mansas son las peores
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Juramento, juro y miento.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Don sin Din, gilipollas en latín.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El que su nariz acorta, su cara afea.