En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Al ingrato con la punta del zapato.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Abuso no quita uso.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Cuentas claras conservan amistades.
No escupas contra el viento.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
El que madruga, es sereno.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A secreto agravio, secreta venganza.
Casamiento malo, presto es concertado.
Al bobo, múdale el juego.
Más vale sudar que estornudar.
Que cada cual espante sus pulgas.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Pon y te llamaran gallina.
Cobra buena fama y échate a dormir.
La mentira busca el rincón.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Compañía, ni con la cobija.
Írsele a uno el santo al cielo.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Quien vende barato vende doblado.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Dios nos libre del día de las alabanzas.