Renegad de viejo que no adivina.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Dame gordura, darte he hermosura.
Esperanza que consuela, que no muera.
El tomate hasta que se remate.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Lavarse las manos, como Pilatos.
En todas partes se cuecen habas.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Encima de la cabaña todo daña.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Hambre matada, comida acabada.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Desde chica, la ortiga pica.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Carne puta no envejece.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Un ojo al gato y otro al garabato.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Cantad al asno y soltará viento.
Ama profunda y apasionadamente.
Codicia mala, el saco rompe.