El que se va no hace falta.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Lo nuevo guarda lo viejo.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Honra merece el que a los suyos se parece.
El hablar bien, poco cuesta.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Saber dónde aprieta el zapato.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Escoba nueva, barre bien.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Comer sin vino, comer canino.
Hay gustos que merecen palos.
El que mal se maneja, despacio padece.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Haz bien y no acates a quien.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Los pies van donde va el corazón
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Donde uno piensa, otro sueña.
la ropa son alas.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Cada grumo tiene su humo.
Costurera mala, la hebra de a vara.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Madre y teja, no pierde por vieja.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
A heredad vieja, heredero nuevo.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Estás entre la espada y la pared.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Donde está el rey, a cien leguas.