El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
El burro al ratón le llamó orejón.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Más vale maña que fuerza.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
El que anda en silencio, cazar espera.
Lobos de la misma camada.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Casarse bajo el palo de la escoba
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
No fío, porque pierdo lo mío.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Más liso que nalga bebé.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
A la mal casada, miradla a la cara.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Es muy poco pinole para ahogarse.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
La muerte no anda en zancos.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El que es pendejo ni de dios goza.
Salir junto con pegado.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
El que se brinda se sobra.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Ama y guarda.
Callen barbas y hablen cartas.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.