Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Voz del pueblo, voz del cielo.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Buena vida si refrenas tu ira.
Quien vale mucho hace mucho.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
La comida entra por los ojos.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Hablar con lengua de plata.
Ruego de Rey, mandato es.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
De pico, todos somos ricos.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
A fullero, fullero y medio.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Casa de mantener, castillo de defender.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
En Agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
Que con su pan se lo coman.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Estoy hasta las manos.
Querer matar dos moscas de un golpe
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
A donde te duele, ahí te daré.
El que muere, se libra de lo que debe.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
De mi maíz ni un grano.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Mojarse el potito.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Dar puntadas.
A cada necio agrada su porrada.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.