Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
Llegar a la capada.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
A lo hecho, pecho.
Ponerse la tapa en la cabeza
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
A capar se aprende cortando cojones.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Carnero, comer de caballero.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Ir de capa caída.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Hasta el rabo, todo es toro.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Cabello luengo y corto el seso.
Cuerpo sano, mente sana.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
A escote, no hay pegote.
Aún queda el rabo por desollar.