Una sola mano no aplaude.
La mujer y la vaca, con día para casa.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Hacer algo muy en los cinco casos.
El agua fresca se bebe en jarro.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Con lo que sana el hígado, enferma la bolsa.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
El que no te conozca, que te compre.
Solo como Adán en el día de la madre
Estar en tres y dos.
A dos puyas no hay toro bravo.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
El hablar mismo idioma.
Esposa prudente es don de Dios.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Grano a grano, se llena el granero.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
La vida es un montón de pequeñas cosas
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
En la unión está la fuerza.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Dan darán, dicen las campanas.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Hombre valiente no muere de viejo.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Los sordos no oyen, pero componen.
Quien menos procura, alcanza más bien.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
A quien mal canta, bien le suena.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
A gran subida, gran caída.