Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Confesión hecha, penitencia espera.
Bocado comido no guarda amigo.
No des consejo a quien no te lo pide.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
A buen hambre, no hay pan duro.
Más vale un hoy que diez mañanas.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Ama de cura, puta segura.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Pesar compartido, pronto es ido.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Una familia unida come del mismo plato.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
El hambre es una fea bestia
Mal haya carbón de haya.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Cierre la boca y comience abrir la bolsa.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Con pan y vino, se anda el camino.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Limando se consigue de una piedra una aguja
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Puta me veas y tú que lo seas.