Andar y callar, eso es negociar.
El que mal se maneja, despacio padece.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Bien casada, o bien quedada.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Honra sin provecho la digo pecho.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Buen corazón vence mala andanza.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Como buscar una aguja en un pajar.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Donde entra la cabeza, entra la cola
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Te paso la pala diego
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Hacer de su capa un sayo.
De buen chaparrón, buen remojón.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
No creó Dios al burro para músico.
Un muerto hablando de un ahorcao.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
A tal amo tal criado.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Mala cuña es la de la propia madera.
Buen moro, o mierda u oro.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.