Quien hace, aplace.
La barba no hace al filósofo
¿Usted qué come que adivina?
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Con pelito... no hay delito.
Comprar al pobre, vender al rico.
Vayan las verdes por las maduras.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
A buen puerto vas por agua.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Año de hongos, año de nieve.
El que va para viejo va para pendejo.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Limosno con escopeta no logra mucha peseta.
Viste a la escoba y parecerá señora.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Sol puesto, obrero suelto.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Hay que hacer de tripas corazones.
Año malo, panadera en todo cabo.
Gran constipado, culo apretado.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Abril, lluvias mil.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla