Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Las palabras se las lleva el viento.
La fantasía es más veloz que el viento
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
A cada cabeza, su seso.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
El que asno nace, asno se queda.
El vino no tiene vergüenza.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Buena cautela, iguala buen consejo.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
De cuentos suele irse a chismes.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Al son que te tañan, a ése baila.
Codicia mala, el saco rompe.
Mala noche y parir hija.
Más vale bueno que mucho.
El que sigue la caza, ése la mata.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Donde hay pelito, no hay delito
Decir, me pesó; callar, no.
La tierra será como sean los hombres.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Boticario sin botica, nada significa.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Buena razón quita cuestión.
La desgracia de un loco es dar con otro.
El sol de Marzo, da con el mazo.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
A mal de muchos, remedio de pocos.