Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Dios, si da nieve, también da lana.
La barca pasa, pero el río queda.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Mucha carne para tan poco Gato.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Cada mochuelo, a su olivo.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Risa liviana, cabeza vana.
La burla, para quien le gusta.
Más mamado que chupo de guardería.
A la vejez, viruelas.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
A manos frías, corazón ardiente.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Otro gallo le cantara.
Una en el papo y otra en el saco.
Yernos y nueras, en las afueras.
Ajo cebollino, para con vino.
A barba moza, vergüenza poca.
Bien convida, quien prestó bebe.
Vino y pan andar te harán.
Feria de loco es el mundo todo.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Caldo de parras, mejor que el de gallina y de más sustancia.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
A quien vela, todo se le revela.