Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Ocurre en las mejores familias.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El necio dispara pronto sus dardos.
A mucho amor, mucho perdón.
Del cuero sale la correa.
Hablar a tontas y a locas.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
La naturaleza proveerá.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Indio comido, puesto al camino.
La esperanza mantiene.
No tocar pito.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Donde lloran esta el muerto.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Hacer algo de cayetano.
No hagas leña del árbol caído.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Mujer que se queja, marido que peca
La comida entra por los ojos.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Quien hijo cría, oro cría.
De todas maneras, aguaderas.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Más vale aprovechar que tirar.