El que no arriesga no gana.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
El mal comido no piensa.
Buen cazador, mal labrador.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Que chulo tu chucho colocho
En amores, los que huyen son vencedores.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Mujer mayor, es la mejor.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Casa cerrada, casa arruinada.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
A donde va la gente, va Vicente.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Molino cerrado, contento el asno.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Buey viejo asienta bien el paso.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Bollo de monja, costal de trigo.
Secreto a voces.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
A flores nuevas, afeite perdido.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
El que no tranza no avanza.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
En materia de dinero, no hay compañero.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.