A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Fiado has, tu pagarás.
Hacer una cosa contra viento y marea.
La vida da muchas vueltas.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Saber más que Merlín.
Te va a atropellar un carrito de helados.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
Voy a ir hacer un mandado.
En la necesidad se conoce la amistad.
No mantengas más gatos que los que cazan ratones.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
A un bagazo, poco caso.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Sarna con gusto no pica.
Perro viejo no ladra en vano.
A cada cabeza, su seso.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Gato llorón no pesca ratón.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Siempre que llueve, escampa.
Puso pies en polvorosa.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
A batallas de amor, campo de plumas.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.