Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Tanto tienes, cuánto vales.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Comprar al pobre, vender al rico.
Mear sin peer, rara vez.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Hombre prevenido vale por dos.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Cada dueño tiene su sueño.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
Menos pregunta Dios y más perdona.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Cada hombre deja sus huellas.
Esquílalas pero no las desuelles
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Bien urde quien bien trama.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Caridad con trompeta, no me peta.
Más haces callando que gritando.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
La risa va por barrios.
Alcanza, quien no cansa.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
La alegría es gemela
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor