Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
A mis años llegaras o la vida te costara.
Con quien te vi te comparé.
Querer es poder.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Conócete a ti mismo.
Irse por los cerros de Úbeda.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Está comiendo zacate el burro.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Ruin señor, cría ruin servidor.
No me quieras dar gato por liebre.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Cómprale botas al indio y te dara de patadas.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Ignora al ignorante.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.