La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Al bobo, múdale el juego.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
No hay dicha, sino diligencia.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Carne de cochino, pide vino.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
El pecado te acusa.
Nunca con menores, entables amores.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Cada cual en su corral.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
El que tenga tienda, que la atienda.
Más barato es cuidar que edificar.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Al perro y al niño donde le den cariño.
El monte tiene ojo.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
No seas mono, porque te bailan.
Deja que el buey mee que descansa.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
A la hija casada sálennos yernos.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.