Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
El que llega tarde, no bebe caldo
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Del ahogado, el sombrero.
Poco dinero, poco sermón.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Agárrate, que hay curvas.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Al ingrato con la punta del zapato.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Son como uña y mugre.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
A consejo de ruin, campana de madera.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Al barrigón, no le vale faja.
Boca seca hace bolsa llena.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
A la gorra, ni quien le corra.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Colgar los guayos.
La mala paga , aunque sea en paja.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo